Y siguiendo con una serie de posts que dejé por hacer hace ya casi un año, continuo comentando los diversos capítulos de “From Finland with Love” de Roman Schatz, un alemán afincado en Finlandia.
El alfabeto, de la “a” a la “ö”
Una cosa graciosa que tienen casi todas las lenguas es que si las lees al revés parecen todavía más graciosas (exceptuamos los palíndromos). Pero es que esto no importa lo más mínimo en finlandés, suena gracioso tanto si lo lees al derecho como si lo lees al revés. Probad leyendo lo siguiente:
Hyväntahtoinen aurinko katseli heitä. Se ei missään tapauksessa ollut heille vihainen. Kenties tunsi jonkinlaista myötätuntoakin heitä kohtaan. Aika velikultia.
De hecho, dudo que os hayáis enterado de mucho (creo que yo tampoco entiendo ni la mitad) pero si tenéis la oportunidad de escucharlo de la boca de un nativo, os parecerá muy bonito. Sobre todo, por mucho que parezca que se les hayan sentado en el teclado mientras escriben, en realidad se escribe así.
Existen muchas palabras raras, pero el fenómeno que más me impresionó fue el de la duplicación de vocales y consonantes, que hasta que no pasó un tiempo no fui capaz de recrear por culpa de mi rapidez en el habla. Se han llegado a ver palabras tan raras como päätteellään, palabra que me duele a los ojos por el exceso de diéresis.
Por otra parte, se podría decir que el finlandés no es una lengua sexista ni mucho menos (es más, creo que hay más mujeres en el poder que hombres), sin ir más lejos, tomemos la palabra mujer, que en finlandés es naiden, ¡adivinad cuál es la traducción de casarse o fornicar! ¡Pues si! usan la misma raíz y la palabra en cuestión es nainen.
Para no desviarnos mucho del tema, vamos a poner un par de ejemplos donde los matices son muy importantes. Tenemos la palabra nai minut que viene siendo el típico cásate conmigo, pero si cambiamos una simple letra y decimos nai minua, la proposición se torna un poco más seria ya que estamos pidiéndole que nos folle.
Todo esto es gracias a la propia ausencia de preposiciones y en consecuencia, la existencia de tantos casos como preposiciones debería haber. De momento, solo te enseñan 15 casos:
| Nominativo |
talo |
casa |
(el nominativo no tiene desinencia flexiva) |
| Partitivo |
taloa |
|
parte de un conjunto, cantidad, etc. |
| Genitivo |
talon |
de la casa |
posesión |
| Acusativo |
– |
– |
sólo con pronombres personales |
| Casos semánticos |
| Inesivo |
talossa |
dentro de la casa |
localización dentro de algo |
| Elativo |
talosta |
de la casa |
movimiento afuera, “salir de” |
| Ilativo |
taloon |
a la casa |
movimiento adentro, “entrar en” |
| Adesivo |
talolla |
cerca de, junto a la casa |
localización adyacente |
| Ablativo |
talolta |
desde la casa |
alejamiento de localización adyacente |
| Alativo |
talolle |
a la casa |
acercamiento a localización adyacente |
| Esivo |
talona |
como casa |
condición o cualidad |
| Translativo |
taloksi |
(convertirse en casa) |
cambio de condición |
| Casos marginales |
| Comitativo |
taloineen |
con su(s) casa(s) |
en compañía de algo |
| Instructivo |
taloin |
“con la casa” |
instrumento |
| Abesivo |
talotta |
sin la casa |
ausencia de algo |
¿Suficiente? Pues aún nos queda aprender otras tantas palabras suecas, la segunda lengua oficial, y después ya si nos quedan ganas, algo de los múltiples dialectos que inundan este país, que no son pocos.
Ya por ultimo me gustaría destacar las peculiaridades de una de las palabras más usadas aquí en España, la famosa y única … NO. Hemos visto que en la mayoría de idiomas europeos, al menos se mantiene la N (No, Nein, non, …), mientras que en finlandés se escribe EI. No contento con ello, dependiendo del qué persona lo usa, tendremos una de sus variantes: en, et, ei, emme, …